Las Hierbas Medicinales Mapuches: Un Puente Entre Cuerpo, Espíritu Y Territorio
En la tradición mapuche, las hierbas medicinales no son solo remedios: son kimün, conocimiento vivo transmitido por generaciones. Cada planta guarda un newen, una energía propia que dialoga con la salud del cuerpo y el equilibrio del espíritu. Desde tiempos ancestrales, la machi ha sido la guía en este vínculo sagrado, utilizando lawen (las medicinas de la tierra) para armonizar a la persona con su entorno.
Históricamente, este saber ha sobrevivido a cambios culturales y a la presión del mundo moderno, manteniéndose como un testimonio de resistencia y profunda filosofía del buen vivir (küme mongen). Hoy, las hierbas medicinales mapuches siguen recordándonos que sanar no es solo eliminar un mal, sino restablecer la relación con la naturaleza, que es maestra, refugio y origen.
Significado de las hierbas medicinales mapuche
Las hierbas medicinales ocupan un lugar central en la cultura mapuche, donde la salud se entiende como un equilibrio entre la persona, la comunidad y la naturaleza. Este conocimiento, llamado kimün, ha sido transmitido por generaciones y es guiado tradicionalmente por la machi, figura espiritual y sanadora del pueblo mapuche.
Las plantas —o lawen— se emplean para tratar dolencias físicas, fortalecer el ánimo y acompañar procesos espirituales. Infusiones, cataplasmas, baños de hierbas y sahumados son algunas de las prácticas usadas para armonizar el cuerpo y recuperar el newen, la energía vital. Más que un simple recurso medicinal, cada planta posee un valor simbólico y una historia que conecta a las personas con su territorio.
La medicina mapuche destaca por su enfoque integral: no solo busca aliviar síntomas, sino restaurar la relación con la naturaleza y promover el küme mongen, el buen vivir. En la actualidad, este saber ancestral sigue siendo una expresión viva de identidad, resistencia y respeto por la tierra, ofreciendo una mirada profunda y equilibrada sobre la salud y el bienestar.
Usos y Propiedades de las Hierbas (Lawen)
El repertorio herbolario mapuche es vasto e incluye especies nativas y algunas introducidas, con efectos que van desde el tratamiento de dolencias comunes hasta el apoyo en rituales mágico-religiosos. Las propiedades de estas plantas son diversas:
Digestivas y Hepáticas: Plantas como el Boldo son conocidas por sus propiedades para aliviar trastornos del hígado, vías digestivas y urinarias, así como la acidez estomacal.
Antiinflamatorias y Analgésicas: El Matico se utiliza tanto de forma interna (para el dolor de estómago) como externa (para cicatrizar heridas). El Laurel chileno (Triwe) y la Lenga se han empleado para mitigar dolores de cabeza y fortificar los nervios.
Respiratorias y Febrífugas: Hojas y corteza de algunas especies actúan como expectorantes para catarros y gripes. La Lenga se usa para bajar la fiebre.
Rituales y Sagradas: El Canelo (Foye o Foique) es el árbol sagrado por excelencia, utilizado por la Machi en ceremonias como el Machitun (ceremonia de sanación) y el Nguillatun (rogativa), y también posee propiedades medicinales (antiescorbúticas, contra la tos y catarro).
Formas de Preparación y Consumo
Las plantas se recolectan con respeto, a menudo dialogando con ellas para pedir permiso y solo tomando lo necesario (kume mongen o buen vivir). Las principales formas de uso son:
Infusión: Es la forma más común. Se preparan vertiendo agua caliente sobre las hojas, flores o tallos, y se deja reposar (ejemplo: hojas de Boldo o Murta). Se usa frecuentemente para problemas digestivos y nerviosos.
Decocción o Cocimiento: Consiste en hervir las partes más duras de la planta (raíces, cortezas o semillas) en agua por un tiempo, para extraer sus principios activos. Un ejemplo es el uso de la corteza y hojas de Canelo para infusiones internas.
Cataplasma y Uso Externo: Implica machacar las hojas (a veces cocidas) para aplicar la pasta directamente sobre la piel para tratar neuralgias, reumatismo o llagas. También se usan lavados o lociones con la infusión de hojas y cortezas (ejemplo: Arrayán para lavar heridas).
Friegas y Baños de Vapor: Se realizan con infusiones fuertes de hojas o ramas que se aplican sobre el cuerpo o se usan para baños de vapor, como las ramas de Canelo para tratar a los enfermos.
